Por Germán Viceconti

     
El cloud computing reduce costos

El modelo tecnológico “en la nube” disminuye los gastos de las Pymes unificando en un proveedor todos los servicios.

Mayor velocidad, menor costo y máxima seguridad son las variables que hoy demandan las compañías. La tecnología está condicionada por procesos de inversión que determinan la concreción de una implementación. Hoy, los modelos de trabajo en “la nube” ganan terreno porque incluyen estas variables y permiten hasta un 60 por ciento de ahorro en costos y gastos.

Afrontar la actualización de equipos y software en las empresas siempre es un desafío, tanto para las áreas de sistemas como –y especialmente– para las de finanzas. Es justamente por eso que el Cloud Computing crece y se expande en un número cada vez mayor de compañías que eligen este modelo de trabajo para ahorrar costos y sumar beneficios.

Actualmente, el modelo de trabajo “en la nube” es una solución a la problemática de costos ya que, según datos del mercado, las compañías que adoptan este sistema ahorran hasta el 60 por ciento.  Los servicios informáticos a través de Internet permiten hoy que los recambios tecnológicos y actualizaciones se realicen mucho más rápido, de forma más simple, con bajo riesgo y, sobre todo, con garantía de máxima seguridad.


Las empresas que desean construir un sistema tecnológico basan su búsqueda en estas tres premisas:

1)  Mayor Velocidad: Mediante la tecnología Cloud Computing Privado el cliente  tiene acceso a servidores de última generación y a incorporar el mismo nivel de tecnología y prestaciones que las grandes corporaciones.

2)  Menor Costo: El mayor gasto de energía lo representa el servidor. En el caso del Cloud Computing Privado, ese costo está a cargo del proveedor, por lo que la compañía cliente se ahorra el 90 por ciento de energía. Además, no tiene costo de licencias, del software de gestión, de sistema operativo, ni de motor de base de datos. La asistencia al usuario, las actualizaciones y su instalación están incluidas en el abono mensual. Por otro lado, se eliminan también los costos de mantenimiento que es realizado directamente por el proveedor.

3)  Máxima Seguridad: La información se encuentra resguardada en data centers que cumplen con los estándares más altos a nivel mundial en políticas de seguridad. La tecnología utilizada hace que no viajen datos por la red sino información de pantalla. Así, las bases no puedan ser hackeadas, robadas, ni destruidas por ataques externos.

Generalmente son los departamentos de tecnología y comerciales los que impulsan el cambio o los que emiten la primera señal de alerta al captar que los sistemas utilizados están quedando obsoletos. Pero luego, el peso de la decisión final recae en el sector de finanzas, los contadores y demás administradores económicos quienes, según nuestra percepción, solían encontrar en el proceso de cambio varias dificultades a superar.

En la actualidad, el ámbito empresario e industrial tiende a desarrollar un incremento llamativo en la confianza y los conocimientos acerca del sistema “en la nube”. Más del 70 por ciento de los dirigentes financieros acepta este cambio, teniendo en cuenta que la arquitectura informática basada “en la nube” proporciona información financiera en tiempo real mediante sus aplicaciones, analiza de manera automática diversos datos y trabaja en entornos colaborativos.

Cada vez son más las empresas que ven el factor de la optimización y el manejo de la información como un punto de vital importancia para atravesar las fluctuaciones del mercado y continuar con sus procesos de desarrollo. Además, en estos tiempos de gran competencia y cambio permanente, es imperativa la generación de mejores recursos, optimización del tiempo, y una minuciosa evaluación de los procesos de inversión.

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Edición Nº 14